Mis poetas tejieron rosas rojas

en la madrugada.

Agregaron belleza y color a mi enredadera

Con la misma sabidurìa,

leen el movimiento de las olas en mi marea-,

Me guardan cuando las olas crecen

y amenaza la tempestad,

Si èsta se desata,

me protegen.

Festejamos el rumor de la mar serena.

Somos felices pues conocemos el el valor

de lo esencial,

Creamos y cantamos poemas a la la belleza, el amor.

La solidaridad, supremos tesoro.

Amamos la libertad y somos intensas

Vivimos gracias a la fibra màs sensible del alma

Si soy herida

Una cubre a la otra

desde su trinchera

Ellas presentan el pecho

res almas fundida en una

Tres corazones sòlidos,

Tres hermanas.