Jazmines y Púas
Eramos la fauna en nuestro lugar seguro.
A su calor reinventamos el mundo noche a noche.
Sonaban las zampoñas, guitarras y el canto libertario en nuestras gargantas .
El teatro, la poesía nos poseía.
Eramos viejos, maduros y casi niños.
Agrupados todos en torno a las ideas nuevas.
Reinabamos y levantabamos banderas de libertad.
No se podía ser más feliz.
A la hora del cierre del Wony, recorríamos cual capillas, otros lugares.
La madrugada nos esperaba solo para escoltarnos hasta nuestras casas.
La mía , en un distrito inpensado.
Entonces todo estaba a nuestro favor.
La noche, el frío y la humedad atenuaban sus rigores.
Solo por nosotros.
Para el deleite de la nueva libertad.
Regalo de Dios y de diosa.


carlos-iguana dijo
UN ABRAZO. UNA NUEVA CONCIENCIA NOS ESPERA.
31 Mayo 2011 | 11:15 PM