Al final de cada día, los cimarrones festejamos alegres nuestra vida nueva.

Todos contribuímos con nuestro aporte sea en instrumentos musicales como con historias de nuestros pueblos de origen.

Nos reunimos en torno al fuego y bailamos y cantamos.

Nos movemos al ritmo de los tambores de las hermanas de las etnias africanas y nosotros, miembros de clanes escoseses contamos las leyendas de nuestros antepasados.

Todas gozamos intercambiando palabras de cada dialecto, formando al final una jerigonza que solo nosotros entendemos.

Es una manera muy efectiva también de proteger nuestro reducto de libertad.

El idioma de las libertas es propio y vivo. Se alimenta día a día de expresiones de todos los sonidos.

Usamos a veces sonidos onomatopeyicos y algunas que otras palabras de lenguas muertas.

Sin embargo, insisto que nuestra mejor manera de comunicación es la mirada.

Tan directa y clara que habla mejor que cualquier idioma.  

El amor lo demostramos con caricias entre nosotras .

Toques leves y delicados en la espalda y hombros son las señales de cariño y complicidad.

La risa es un estallido de alegría siempre.

Creo que es nuestro mejor medio de comunicación .

La sonrisa es el arma por excelencia de conquista .

Tenemos tantas variantes como intenciones tiene el amor.