La femenidad es a la mujer como la practicidad o el sentido de la competencia  al hombre.

El hombres es impedido a sentir en razón  a la educación de represión que recibe desde el momento que nacen:  " El hombre no llora....." solo a las mujeres nos es permitido mostrar nuestros sentimientos, y por lo general nos invitan desde muy niñas a manipular desde esta condición.

Esto, felizmente se detecta y se combate. Es propio de almas pequeñas, mujeres impostadas sin mayores luces que sus fatuos deseos.

Intrasencentes, quedan en el camino de la vida por su mediocridad. Falta de esencia verdadera de su condición femenina.

La más hermosa y noble de todas: la feminidad desde el alma grande de mujer.  

Se dice que las mujeres gobernamos desde nuestra debilidad.

Esa es nuestra fortaleza. Es un concepto que si bien llega a ser cierto ,debe ser entendido con claridad y profundidad propia de mentes meridianas. 

La delicadeza es apariencia para disimular la tenacidad feroz  y desiciòn inquebrantable que nos embarga cuando deseamos obtener el beneficio para el esposo, el hijo,o  nuestras amigas. Nunca para nosotras mismas. Somo altruístas e idealistas. Nobles.

La fragilidad es aparente: Creo que desde que el mundo fue mundo hemos visto pasar por él a mujeres que haciendo uso de su gracia y femeninidad han movido la voluntad de reyes,  las estructuras del poder.

Y no me refiero a aquella mujer inútil y fatua, aquella que amparada en mentiras hace valer sus caprichos. La fingida y falsa que se vale de sus encantos para obtener ganancias materiales a falta de otras luces.

Quiero referirme a la mujer, cuya sensibilidad o alma grande le permite comprender al otro.

Desde la fibra más sensible de su ser, entiende. Racionaliza el dolor ajeno. Lo hace suyo.

Alivia en silencio, sin hacerse notar.

Es parte de su esencia: la discreta presencia en la vida de sus seres queridos.

Da la mano al caído, cuando nadie la ve...cuando solo ella sabe en silencio que su  esposo, su hijo, han fallado, han caído y calla. Es su silencio parte del pacto de amor entre los seres que ama- La discresión es respeto hacia el débil. 

 Actúa prontamente, con las manos e inteligencia agudas ejercidas solo por las  esposas y amantes,  madres de hombres enfrentados con la dureza de la vida.

Comprende por  la sensibilidad y delicadeza de su  corazón.  Perdona.

Y su perdón es de alma grande porque es movido por el amor, porque es entendimiento ante la debilidad.

No es juicio, ni crítica . Es silencio y abrigo. Es aliento y ánimo al caído.

Regala una caricia ,  levanta y abriga.

Lo incomprensible es para ella, digno de tomar en cuenta desde el sentimiento.

Perdona desde su inagotable  paciencia y  fé.

Comprende  porque conoce de debilidades y flaquezas....Ella reconoce en la piel ajena el dolor oculto.

Solo ella ve al ser sufriente desde los ojos del corazón grande, del amor.

Confía en su inmensa fé en  el ser humano.

Espera el cambio, la superación de los problemas, crisis. Soluciones   que tardan, que nunca llegan, o si este es el caso, creamos, inventamos, hacemos magia instantanéa para resolver la emergencia del dolor, de un fracaso, de una pérdida. 

Nosotros creemos en los  milagros.A veces morimos en el intento pero sabemos que hemos dado todo el esfuerzo por el objetivo.

Tomamos riesgos guiadas ùnicamente por nuestros instintos.

La intuición femenina que no es más que la percepción invisible de ciertos rasgos del otro que son revelados ante nosotros, las mujeres como seres sensibles e inteligentes por intuición, en su mayoría....     

Es ésta la carácteristica más criticada: la lealtad y la esperanza. por las causas desesperadas, sin mayores probabilidades de éxito. 

Los criterios válidos del mundo real nos son muchas veces indiferentes.Hacemos de nuestras vidas un cúmulo de razones movidas por emociones y sentimientos que al hacerse unos con nosotros  cobran peso de muerte. 

La  paciencia que desarrollamos desde niñas.... Esperamos nueve meses un nacimiento-

Estamos preparadas atàvicamente para una espera, un cambio o una alegría que si no llega, inventamos otra para seguir luchando.

La entrega de nuestro tiempo a otro ser. El tiempo precioso de la crianza es el esplendor del amor de la mujer hacia aquel nuevo ser, fruto propio. 

Las mujeres no abandonamos jamás al ser querido en desgracia.

Lo curamos, alimentamos y sí éste no responde bien, callamos y seguimos adelante sin decir palabra alguna: Hemos cumplido con nuestro deber dictado desde el corazón.

Estamos por tanto en paz.

Nuestra vida es la lucha silenciosa , aparentemente mansa de un oceáno de amor ante la tormenta de la ira de los días de nuestros amados.

Es la feminidad el deseo de agradar al ser querido.

De alimentar  nuestra autoestima y seguridad en nosotras mismas para sentirnos más fuertes y poderosas. Y a consecuencia, transmitir ese poder y fuerza a nuestros guerreros en el combate diario.

Debemos enfrentarnos a tormentas desconocidas en el  temperamento tempestuoso de nuestros hombres.

Ellos fueron criados para la guerra. Nosotras para ser su descanzo, la paz del guerrero.

EL Prontoalivio , las manos curativas son las manos cálidas de nuestro abrazo luego de la batalla diaria - 

Es en nuestros mares mansos donde el combatiente  ahoga sus agobios.

Entre nuestro regazo  hunde su pena, refuerza su propio valor y cuando éste ha curado, ha renovado fuerzas vuelve a la lucha, sano y fortalecido.

Su mujer lo contempla sonriendo a la distancia.

Orgullosa de su esposo, conocedora como nadie del alma que le ha tocado acariciar con manos delicadas de mujer enamorada.  

Por instinto, tendemos a curar, a alimentar a besar  siempre.

Aún no hayamos dormido esperando por él-

Es la femenidad la que nos permite seguir adelante en crisis y resolver situaciones urgentes con elementos mínimos: Inventamos trabajos, si somos profesionales, lavamos ropa si no tenemos educación, llegamos a extremos con tal que a nuestra prole no le falte la comida:

Es condición y virtud de la mujer su increíble capacidad de sobrevivencia .

Creativa para inventar desde excusas de defensa de nuestro hombre hasta lograr la magia de una noche de estrellas, solo para él.

La obligación de ser bellas como inspiración para restaurar la pasión del pasar de los años.

Inspiración del hombre de sentirse amado por una mujer bella, orgullo y mérito de hombre para mostrar al mundo.

Nosotros mujeres todas conmovemos con nuestra callada manera de ser o nuestra alegría desbordada, sea cada una el caso,  a todo ser que se cruza por nuestro camino.

Conmovedora manera de amar y de inventar alegrías como un mago solo para la felicidad de su familia.

Conmovedores sus intentos diarios por ser mejor en cada una de las áreas para el orgullo del ser amado y nuestro propia vanidad, demasiado grande, muchas veces......

Nuestra belleza es la delicadeza de ser sin imponer.

La dulzura , nuestra arma secreta, poderosa e imbatible, sencilla y silenciosa.

El amor, la pasión ofrecida a borbotones cuando llega el momento o en dosis intensas, fugaces cuando es necesario.

Es equilibrio y mansedumbre.

Paz y serenidad. Sonrisa amable que mueve al mundo.

Mirada franca.

Belleza que viene del alma y de la disciplina.

Todo ello en un solo ser, la mujer.

La feminidad como valor  supremo  entre mujeres de toda indole y condición.

Delicadeza como fortaleza, dulzura en acción.

Gozemos intensamente del privilegio de ser mujeres femeninas. Bellas.

Disfrutemos y brindemos la felicidad de la femenidad al mundo.

Será quizás la solución para seguir viviendo cada día como si fuera el último de nuestra vida.

Intensas, cálidas, brillantes y modestas.

Seamos siempre asì, la femenidad mueve al mundo.

Tenganlo presente . Desde que el mundo se conoce como tal, fuimos las mujeres autoras intelectuales de cambios por la gracia de la femenidad, del amor pleno.

Nunca lo olvidemos.

Nuestro orgullo es ser indispensables sin hacerlo saber ni sentir al semejante.