Y fue así que aprendí a gobernar las noches y sus madrugadas.
Amar la oscuridad cerrada de las 4:00, am.
Hora de los ladrones....como decía mi padre, por ser la más oscura de toda la noche.
Conozco la noche por sus sonidos. A las 4:45 am empiezan a cantar los insectos. A las 5:00, en primavera , las aves.
A las 4:00 am tiempo de iniciar los recorridos.
Organizar el día y soñar el futuro.
Orar y entregar a Dios lo recibido. Agradeceder y pedir fuerza por lo por venir-
Cómo perder el tiempo si la vida se nos vá en cualquier momento?
Es cuando la mente está más clara, el pensamiento fresco, las ideas bullen.
Sostenida en el limbo del día-noche puedo escribir y leer con toda traquilidad.
Lo principal puedo tener plena conciencia de mi propia vida y proyectar un futuro bueno.
Ya no monto triciclo envuelta en tules de novia.
Me casé tantas veces y muchas veces más lo haría pero menos elegante.
Hoy inicio el día con la Biblia y entrego mis miedos a mi Señor.
Luego cambio el triciclo por mi bicicleta de spinning y escucho la música que de día no escucho- A todo volúmen en mi Mp3.
Es hermoso contemplar el sueño pacífico de mi marido, entregado manso al descanso.
Velo por él. Me apuro.
Sé que cuando despiertes abré completado mi ritual diario. Ese que me gusta tanto y estaré lista para que sus ojos encuentren una mujer bella lista para iniciar su vida junto a la de él.
A veces, ambos echamos una siestita por la tarde. Compartimos los sueños al mismo tiempo.
Al despertar somos nuevos otra vez.
Decidimos los planes del día siguiente.
El nunca sabe la hora de mi despertar.
Se asusta.
No tiene que entender que huyo de la noche como de la muerte.
Con pasos sigilosos.
Al momento me ha ido bien.
Mañana/ hoy es feriado.
Una larga lista de actividades nos espera.
Las más importantes, cumplidas .

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