Benditas sean tus manos
Bendita la ciencia,
bendita tu mirada
Envolvìas con amor mis dìas
niña/mujer
esos actos incomprensibles,
esos impulsos irrefenables
Tú los comprendìas,
Perdonaba cada uno de ellos,
bien por mèdico
bien por padre
bien porque sabìas mi sentir.
Mi ausencia del mundo real
la conducta
insegura/torpe
pasos tambaleantes
ante el mundo.
Compreìas sin levantar la voz
sin censurar/
cálido/ sereno
cómo nos reìamos
si escuchabas mis historias/
Padre Bueno,
Grande y humilde,
esta mañana estos versos fluìan
como agua
entre mis dientes/corazòn.
No quiero pensar/ mi destino
Padre sin tu comprensiòn/
de ojos de luceros/
Mar cálido/ sereno/
profundo / verde
no quiero imaginar otro destino
sin tu mirada de mar frìo/ indignado
si nos tocaban / hijas tuyas/
con la boca/el pensamiento.
No importaba/
Padre Grande/Bueno
con ser tù,
soy/fui
bendecida.
Padre Hermoso/suspiros de otras
tus ùltimos dìas/
me haces tanta falta
tu ausencia de cielo/
Mirada de mar manso/
sabio entre los sabios/
humildad de grandes/
tierno/ paciente/ generoso/
Nos quizimos tanto Padre/
hoy te recuerdo/
criaturas afortunadas/
tus hijas/
Padre Grande/
Hermoso/
Vela por nosotros
desde tu lugar
una nube
tendido/ tal gustabas/
al costado de mi madre
Amor/ de tu vida
muy cerca a Dios.
Bendito seas.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados